Como vimos en otro post los minerales se desarrollaron en el Universo y concretamente en nuestro planeta mucho antes del comienzo de la vida vegetal, animal y humana.

Podríamos decir que la energía que emana de ellos es una energía primigenia y, por lo tanto, mucho más cercana a la energía universal.

Todo es energía en movimiento. Si pudiéramos ver todos los objetos y los seres que existen como los átomos en movimiento que los componen, nos daríamos cuenta de que solo somos eso. Agrupaciones de energía que conforman un ser determinado. Eso ocurre con todo lo que hay, los astros, los minerales, agua y gases que los componen, las plantas, animales y seres humanos.

La única diferencia que existe entre cada uno de ellos es el grado de distancia que hay entre las diferentes partículas de energía. A menor distancia, mayor es la densidad del cuerpo en cuestión. Es lo que llamamos los tres estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso. Siendo el gaseoso, el que tiene las partículas más alejadas entre sí. Es decir, con mayor espacio entre ellas y por ese motivo, podemos atravesarlo sin problemas. El estado líquido es el que viene a continuación. Su energía es mas densa que la del gas y, aunque podamos sumergirnos en el líquido sin problema, todo/as sabemos que nadar es más dificultoso que moverse por a través del aire. Siguiendo con el grado de densidad de partículas, a continuación, vendrían las plantas y animales, nosotros entre ellos, cuyo grado de densidad es variable en función de las especies. Un árbol con un tronco duro es más denso que nosotros, mientras que una hoja fina, lo es menos.

Los minerales son los seres con mayor densidad y nos es imposible atravesarlos. Son tan sólidos que no tienen la misma mínima capacidad de movimiento. Por eso, nos parecen muertos y decimos erróneamente que no tienen vida. Sin, embargo, el hecho de que no se puedan mover no quiere decir que no guarden en su interior una cantidad inmensa de energía y, lo que es más importante, es que la pueden compartir con nosotros/as.

Hay un cuarto estado de la materia. El que los antiguos llamaban Éter y que los científicos llaman ahora Plasma. No está muy definido el límite y la utilidad del Plasma. Para algunos científicos es el estado de la energía que existen antes de que pase a ser algo que podamos reconocer, como por ejemplo el Gas. Para los antiguos, sin embargo, y para muchos de los que trabajamos con energías es la energía Universal que rodea y traspasa todas las cosas. Sus nombres son diferentes según la cultura: Qi, Prana, Éter. Todos son nombres diferentes para esa misma energía.

En el caso que nos ocupa: los minerales, éstos son capaces de transmitirnos esa energía que contienen y, por medio de ella, equilibrar nuestro intercambio con esa energía Universal o Plasma.

Una vez comprendido mejor su esencia, podemos ver cómo utilizarlos.

Desde luego, lo mas habitual es utilizarlos poniéndolos directamente en contacto con nuestro cuerpo físico.

Como veremos en las lecciones posteriores, cada mineral tiene una aplicación apropiada, para mejorar una u otra cosa. Sabemos eso, gracias a la observación milenaria de nuestros ancestros y las conclusiones a las que llegaron con su uso. No olvidemos que todas las culturas, antes de la nuestra que se ha alejado de la naturaleza, tenían una conexión muy especial con ellos.

Poner los minerales apropiados en cada uno de los chackras para reequilibrarlos. Llevarlos sobre nosotros a modo de colgante. Situarlos en lugares estratégicos de nuestro hogar o nuestro negocio o trabajo, tanto para mejorar, su energía, como para protegernos de alguna energía negativa. Hasta, de una manera más espiritual, utilizarlos en nuestros rituales o como inspiración para resolver nuestras dudas o problemas, incluso favorecer una situación. Para todo esto, nuestras amigas las piedras, están ahí para darnos, generosamente su energía sin pedirnos nada a cambio.

Espero que después de esta explicación y, con la experiencia que te proporcionará su uso, dejarás de ver a los minerales como simples piedras sin vida ni utilidad, para darte cuenta de que son nuestros ancestros más antiguos y de que, si fuéramos capaces de escucharlos, tiene infinitas cosas que contarnos.

En las lecciones que siguen, vas a tener la descripción de un tipo de minerales, denominados cristales, ya que se ha comprobado que los cristales, gracias a su tipo de formación, son capaces de transmitirnos esa energía, de forma más fácil. Pero, no por eso, desdeñes cualquier otra piedra que pudieras encontrarte en el camino.

A veces, caminando por ahí, te tropiezas con una piedra cualquiera, que, por alguna extraña razón, capta tu atención. No pases de largo sin más, tócala, cógela si es posible. Seguro que tiene algo para ti. Llévatela contigo si sientes esa necesidad, porque esa necesidad es algo que ella te está transmitiendo. Una piedra cualquiera, de cualquier lugar y en cualquier momento puede convertirse en ese ansiado talismán que siempre has buscado. En cualquier caso, siempre será una amiga que te dará mucho y no pedirá nada a cambio.

 

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